Con la herida latente de la derrota en Sudáfrica y el polémico alejamiento de Maradona de su cargo; la AFA apunta a encarar un difícil camino hacia el próximo mundial: La Copa América en Argentina y sólo tres plazas y medias para Brasil son todo un reto.
Demasiado temprano comenzó el ocaso de la travesía Diego DT. Un cabezazo madrugador de Thomas Muller más las otras tres puñaladas del segundo tiempo dejaron otra vez a la selección en el umbral que se hace imposible alcanzar desde Italia 90: estar entre los cuatro mejores equipos del mundo.
Maradona instaló su circo en la selección. Grondona sabía que en algún momento el jugador más grande de todos los tiempos debería tener su chance al frente del equipo. El pobre nivel que había mostrado el equipo de Basile, suponía que no se podía estar peor. Por eso Don Julio prefirió sacarse una mochila de encima entregando semejante problema a Diego, en lugar de elegir a un entrenador con experiencia que armara un proyecto con tan poco tiempo para llegar al mundial.
Esa falta de experiencia fue visible en casi todas las presentaciones previas al mundial. La clasificación angustiosa mas los amistosos en donde la perdida de la identidad fue muy evidente, presuponía un papel poco decoroso para la Copa del Mundo. Sin embargo los partidos estimularon la capacidad del Diego DT y se pudo ver una rica estrategia para un hombre de magra experiencia en un banco de suplentes. Pasó de un “la tenés adentro” a un orden táctico que llevó a la selección a ser una de las más atractivas de la primera fase.
La derrota fue dolorosa, pero en el análisis quedaba bien parado Maradona. Si en dos años logró enriquecerse con tantos conceptos futbolísticos…¿No podría empezar un proyecto propio para un período de cuatro años? Para Grondona no fue así. Y es personalizado, porque cada dirigente que pisaba Ezeiza en el retorno, mostraba su conformidad y todos repetían lo mismo: “La continuidad o no la definirá Don Julio cuando vuelva”.
“La traición está a la vuelta de la esquina” narraba un Maradona desolado tras el anuncio de su alejamiento del cargo de DT. ¿Alguien cree que Diego dejaría a alguien de confianza de lado para un proyecto personal? Al exigirle cambios en su entorno, era la manera diplomática de limpiar el camino para que un nuevo cuerpo técnico se haga cargo de una nueva etapa.
Hoy, a casi dos meses de la eliminación del mundial, Grondona dice que no piensa en el entrenador porque será una tarea planificada para noviembre a decidir por el consejo de la AFA. Sin embargo, si la prensa se siente a gusto con el entrenador, Batista será el elegido para continuar en el cargo. Además, en una entrevista a un medio tucumano, “Don Julio” dejó entrever que sería muy difícil sacarlo al “Checho” del equipo.
Pero el desafío más próximo que tiene la selección es también un peligro si es que el “Checho” sigue al frente. Porque una Copa América de local es una verdadera prueba de fuego. ¿Qué se le puede exigir al seleccionado argentino para ese evento? En mayores no se logra una consagración desde la Copa América de 1993 y siendo organizador es una presión más grande todavía.
También es necesario un balance luego del Mundial de Sudáfrica. Los marcadores de punta son una especia en extinción desde los alejamientos de Zanetti (por decisión del DT) y de Sorín (por retiro). Resultó otra verdadera complicación armar también una zaga central. Demichelis pareció erguirse como un patrón del área, pero luego de la lesión del amistoso en marzo en Munich con Alemania, sus tiempos se modificaron demasiado. Y a futuro no aparecen demasiados nombres que puedan afianzarse. Por allí suenan los Fazio, Garay o el mismísimo Nicolás Otamendi, pero ningún nombre que suene indiscutido.
La tranquilidad nace cuando se analizan las opciones de mitad de cancha en adelante. Varios jugadores que participaron en este mundial podrán repetir con comodidad en el próximo y hay varios que también piden pista. En ataque el abanico es aún más amplio; lo que significa un lindo problema para el futuro DT.
Solo tres clasificados directos tendrá la eliminatoria para Brasil 2014 y un repechaje, lo que complica aún más el camino al Mundial. Si se cometen los mismos errores que en las eliminatorias pasadas las consecuencias podrían ser determinantes. Argentina no queda afuera de una Copa del Mundo desde México 1970.
Hay jugadores, hay experiencia y hay proyectos. Si se logra archivar el mamarracho de la salida de Maradona e iniciar un nuevo recorrido serio y con todas las libertades para un DT, las ilusiones estarán renovadas y el sueño otra vez en marcha.