Hay personas y personajes que son capaces de todo por robar unos minutos en la pantalla. A lo largo de la historia la TV argentina fue generosa a la hora de darle fama a aquellos que poco se puede admirar. Aquí una selección de las personas que más hicieron por captar la atención de los televidentes.
El 17 de octubre la televisión argentina cumple 59 años. Para entonces los medios gráficos poco hicieron hincapié en el nuevo gigante que se estaba formando. Incluso hoy muchos diarios le dedican extensas cantidad de hojas a aquellas novedades que surgen de un programa televisivo.
Desde que en 1985 se comenzara a medir el rating, los productores han comenzado a manejar el contenido según los índices que marcan popularidad. Es por eso que al pasar los años los programas culturales han perdido espacio por sobre aquellos otros que solo generaran distracción para la audiencia. Los formatos fueron variando y la necesidad de incorporar personajes de fama fugaz pero que su conducta pueda ser motivo de polémica para la audiencia fue creciendo.
Fue Mauro Viale el inventor de los mediáticos. El polifacético periodista en su programa “Mediodía con Mauro” cubrió el caso Coppola con testigos clave que resultaron darle circo a un programa bien sensacionalista: Samanta Farjat, Natalia De Negri y Fernanda Villar gritaban, chillaban y se tironeaban del pelo a costa del rating. La popularidad de estas chicas la llevo a que la llamaran de otros programas e incluso De Negri tuvo una breve incursión musical con el hit “Quién me la puso”.
Desde entonces la cantidad de mediáticos argentinos fueron copando la pantalla. No se destacan por algo valeroso, sino por algún defecto que resaltan o por declaraciones polémicas. En estos años robaron pantalla personas como: Jacobo Winograd, Guido Suller, Ricardo García, Malena Candelmo, Nazarena Vélez, Wanda Nara, Nino Dolce, Amalia Granata y Ricardo Fort entre otros.
El objetivo de esta nota es elegir aquellos personajes que durante 2010 han procurado de cualquier manera ser objeto de atención por todos los medios.
Ángel Cappa: el DT de River Plate cultor del buen fútbol y de perfil bajo. Acompañó a Menotti con quién compartía filosofía de juego y cuenta con una lírica capaz de contagiar al amante de este deporte. Luego de un subcampeonato con Huracán con el célebre equipo del “Tiki-tiki” llegó a Nuñez con la obligación de volver a incorporar el paladar negro en el hincha millonario. A fuerza de algunos resultados, pero de un pobre rendimiento, aprovechó la atención que genera ese cargo en un club grande y cada fecha se despacha con críticas polémicas: “Pompei no puede dirigir más en el fútbol argentino” o “Banfield tira centros”. También suele exagerar sus reacciones cuando la cámara lo enfoca en el campo de juego.
Coki Ramirez: Patricia, la cordobesa que hoy es tapa de revista porque le histeriquea a Marcelo Tinelli, cuenta con pergaminos más interesantes que ese juego juvenil con el amo del rating. Cantante, tiene un disco y compartió escenario con Julio Iglesias, Ricardo Montaner y Fito Páez. Sin embargo contar como manager al mismo representante de la Mole Moli, hizo que el camino a la fama sea por otros medios. Se autopostuló como candidata a novia de Tinelli y de esa manera entra al show y es entrevistada por varios medios en donde ya ha sido tapa con frases como esta: “Si le hago el amor a Tinelli nunca se va a olvidar de mí”.
Virginia Gallardo: Era una bailarina que acompañaba a los famosos en Showmatch. Arrancó en 2007 bailando con Daniel Agostini. Acompaño a Ricardo Fort durante su participación en el “Musical de tus Sueños” el año pasado y tuvieron un romance que le valió un lugar especial como vedette en la obra Fortuna y muchas entrevistas en los programas chimenteros. Su noviazgo con el multimillonario es su motivo permanente de tomar el micrófono y hacer protagónico su papel. Su exposición mientras duró el romance fue muy grande.
Amigacho: como todo personaje que desfila por el programa de Anabela Ascar, este hombre dice ser un ex sordo que empezó a hablar, pero que en lugar de la s o la z pronuncia la ch. Si la tele necesitaba otro ridículo para reemplazar a Zulma Lobato, era este hombre que solo se dedica a hacer frases y remarcar la ch, aunque no siempre sea efectivo con esa pronunciación. Además, cuando el personaje estaba agotándose, se metió en escena Jacobo Winograd y Guido Suller para debatir sobre la sexualidad del hombre con rulos.