Con la sentencia a cadena perpetua del asesino de Soledad Bragna se reabre el debate sobre qué se puede hacer para evitar que los violadores reincidan. Hay quienes hablan de condenas elevadas, de registros de ADN y hasta de castración química. Pero las leyes se hacen esperar.
El pasado 11 de mayo, Marcelo Pablo Díaz fue condenado a prisión perpetua por el abuso sexual y asesinato a puñaladas de Soledad Bragna, considerado culpable del delito de "abuso sexual seguido de muerte, en calidad de reincidente".A pocos días de cumplirse el segundo aniversario del crimen de la joven de 19 años, Díaz, el vecino que la asesinó a puñaladas, había confesado el homicidio pero negó haber querido abusar sexualmente a su víctima, tal vez intentando “zafar” de ser considerado “reincidente” y disminuir la condena.
Anteriormente Marcelo Pablo Díaz fue condenado a 12 años de cárcel por la violación seguida de homicidio de una joven de 15 años en la ciudad de Trelew. Estuvo preso en Chubut y Ezeiza, y el 13 de noviembre de 2007, el juez Axel Gustavo López lo benefició con salidas transitorias, basándose en un informe de la Junta Criminológica encargada de evaluarlo que indicaba que Díaz iba rumbo a “una adecuada reinserción social”. Pero volvió a abusar y asesinar a otra joven.
En el caso de los violadores, los profesionales insisten en que la mayoría de ellos reincide en este delito aberrante. El psiquiatra y médico forense Miguel Angel Maldonado sostiene que “el violador es reincidente entre un 95% y un 98% de los casos” y agrega que "es plenamente imputable, porque puede decidir no hacerlo, pero lo hace igual". Lamentablemente, en la actualidad "son irrecuperables" porque "no hay terapia que permite re-insertarlos en la sociedad", especificó.
En esta situación, es necesario buscar alguna manera de evitar que se repita el delito y proteger así a la posible víctima y al victimario. Lo ideal sería encontrar una terapia que garantice inhibir los impulsos de quien desea someter sexualmente a otro. Mientras tanto, es imperioso buscar soluciones más técnicas.
Con este propósito, los familiares y amigos de Soledad (con su ex novio a la cabeza) reclaman, desde su asesinato, una serie de medidas judiciales que prevengan este delito. El mismo Mauro Fernández explicó a la revista Para Ti: “pedimos la exclusión de los violadores de la ley 24.660 –de Pena Privativa de la Libertad (relativa a la reinserción social de abusadores–, un registro de violadores nacional y público, un tratamiento permanente para los reincidentes y la creación de establecimientos que alberguen exclusivamente a los violadores”. Desde su portal www.construyendojusticia.com Mauro busca concientizar y comprometer a la sociedad en la ardua tarea de conseguir que la justicia finalmente trate este tema y encuentre la mejor manera de prevenir delitos contra la integridad sexual.
Quienes también militan en esta causa son las conocidas “Madres del dolor”, encabezadas por Viviam Perrone madre de Lucila Yaconis asesinada a los 16 años en abril de 2003 en un intento de violación en Nuñez. Ella junto a otras madres que deben enfrentar la muerte de un hijo han presentado diversos proyectos que abarcan los diferentes delitos que las movilizan, entre ellos se encuentra el banco de datos genéticos www.madresdeldolor.org.ar/proyectos_frm.html.
Pero los proyectos que contemplan registros de ADN de violadores o bancos genéticos de la población en general y que han sido presentados a la justicia se encuentran demorados en la misma por la cantidad de idas y vueltas que presenta el tratamiento de este tema. Las dudas giran en torno a la publicación de los datos de los condenados y su derecho a la intimidad. Así como también la posible estigmatización que la sociedad puede ejercer sobre dicha persona. De todos modos, las consecuencias físicas y psicológicas que sufre la victima no deben quedar fuera de foco a la hora de evaluar la mejor prevención posible.
No obstante, se presentan algunas soluciones temporales hasta que el tema sea tratado a nivel Nacional y se consiga la Ley. Así, en el 2009 el Poder Ejecutivo bonaerense reglamentó el registro provincial de violadores
http://www.lanacion.com.ar/1051325-es-ley-el-registro-de-violadores, que permite a los jueces y abogados obtener los archivos con los datos personales de todos los abusadores y violadores con sentencia judicial firme.
Otra alternativa propuesta es la castración química. ¿En qué consiste? No se trata de una intervención quirúrgica ni de una forma de esterilización. Este procedimiento, que fue creado para impedir la reproducción del cáncer de próstata, apunta a suprimir la producción de testosterona mediante el uso de medicamentos. En España, este método es llevado a cabo en aquellos violadores reincidentes que se ofrezcan voluntariamente a la prueba. Pero el debate se plantea en dos puntos centrales. Por un lado, si bien no se duda de las propiedades de las drogas utilizadas, los especialistas aclaran que no se puede asegurar el 100% de efectividad.
Por otro lado, los psicólogos se encargan de aclarar que quien padece esta alteración psíquica no goza simplemente con el acto sexual en sí, sino también con el miedo que causa en la víctima. Por lo que, dicha castración, no podría ser una solución sino es acompañada por tratamiento psicológico y otras formas de prevención.
Lamentablemente, cuando se analiza qué se puede hacer con el violador para prevenir más casos de abuso, comienzan a surgir opiniones dispares que no resuelven el conflicto. Nuevamente la encrucijada entre los derechos del victimario y la victima ponen de manifiesto una endeble moral que no hace más que cubrir de culpabilidad la falta de valor para tomar decisiones importantes. Entonces caemos en la generalidad de los motivos que llevan a una persona a delinquir: “es una victima del sistema”; “roba porque tiene hambre”; “viola porque fue abusado de niño”; “golpea a su familia porque sufrió el castigo físico de sus progenitores”; etc. La victima se convierte en el mismo instante en un desalmado que no sabe ponerse en el lugar del otro. Sin duda alguna, el perdón espiritual será el mejor remedio y la enseñanza final de ambos, pero mientras tanto, en vida, las personas deben hacerse cargo de sus acciones y remendar sus errores, pidiendo ayuda de ser necesario. Y la sociedad debe ayudar a unos y a otros, de manera justa y solidaria.
Una nota de Lanacion.com http://www.lanacion.com.ar/1263535-registro-de-violadores-una-asignatura-pendiente-en-el-congreso de hace un año atrás enumera las medidas que se han tomado en otras partes del mundo con relación a este tema:
Gran Bretaña. Dispone de la base de datos más grande del mundo, que alcanza las 38 millones de huellas genéticas de violadores y homicidias. Además, cuenta con un sistema de seguimiento satelital a delincuentes sexuales.
Estados Unidos. Desde 1996, la denominada Ley Megan autoriza la publicación en un sitio Web de los datos personales de quienes hayan sido penalizados por este tipo de delitos. Mediante registros especiales brinda difusión acerca de las características y rasgos personales de agresores sexuales, a fin de evitar su reincidencia en otra jurisdicción del país.
Francia. Desde 1998, la ley obliga al seguimiento de delitos sexuales reincidentes y la policía está autorizada a almacenar ADN, incluso de sospechosos no condenados. El mismo Sarkozy propuso la aplicación voluntaria de la castración química para los pederastas después de la violación.
Australia. Tiene un registro de condenados reincidentes, a los que se puede privar de la libertad en forma indefinida. Este país también contempla la castración química voluntaria.
Otros países de la región latinoamericana, como Chile y Uruguay, buscan impulsar medidas similares a los proyectos actuales que se estudian en la Argentina.